Somos trece hermanas, unidas por la misma vocacion contemplativa, en el carisma teresiano. Una pequeña parte de la gran familia del carmelo , que como nos dice la exhortación "vida consagrada" procuramos situarnos dentro del dinamismo de la Iglesia, sedienta del absoluto de Dios, llamada a la santidad.

El hecho de que todos somos llamados a la santidad, debe animar más aún a quienes por su misma opción de vida tienen la misión de recordarlo a los demás.

La vida fraterna en comunidad es el eje dónde confluye nuestra vida. La comunidad se construye a partir de la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía que une y anima la vida en Comunidad.